Archivo de la etiqueta: qué quieres ser de mayor

¿Y tú qué quieres ser de mayor?

Yo quiero ser un mendigo
Yo quiero ser un desahuciado
Yo quiero ser un proscrito de la sociedad
Yo quiero ser un esclavo
Yo quiero ser una mujer maltratada*
Yo quiero ser un bebé maltratado
Yo quiero ser un niño maltratado
Yo quiero ser un anciano maltratado
Yo quiero ser un adolescente acosado
Yo quiero ser un negro
Yo quiero ser una víctima de guerra
Yo quiero ser un muerto más en un país en guerra
Yo quiero ser un refugiado
Yo quiero ser prisionero de un campo de concentración
Yo quiero ser un hambriento
Yo quiero ser un sediento sin pozo
Yo quiero ser un aislado en un desierto
Yo quiero ser un niño violado
Yo quiero ser una prostituta*
Yo quiero ser un drogadicto
Yo quiero ser un enfermo psíquico
Yo quiero ser un disminuido físico
Yo quiero ser un total discapacitado
Yo quiero ser un cuerpo vegetal
Yo quiero ser un hombre con cáncer
Yo quiero ser víctima de algún accidente
Yo quiero ser víctima de algún desastre
Yo quiero ser víctima de algún crimen lesa humanidad
Yo quiero ser víctima colateral de guerra
Yo quiero ser víctima de algún asesinato
Yo quiero ser víctima de tráfico de órganos
Yo quiero ser un niño-esclavo sexual
Yo quiero ser víctima de algún proxeneta
Yo quiero ser un presidiario
Yo quiero ser un emigrante ilegal
Yo quiero ser un emigrante fugitivo ahogado
Yo quiero ser un niño-esclavo de alguna multinacional

Yo quiero ser un… … … [dejo espacio para vuestra lista propia, lectores]

–¿Y tú QUÉ QUIERES “SER” de mayor?

–¿Yo?… Yo QUIERO SER YO MISMO,
me gustaría ayudar a todos los que quieren ser un “yo” impuesto. Soy pequeño todavía, pero me gustaría ir a la escuela, aprender, tener amigos, que mi familia me apoye y me quiera cuando más sea necesario. Después me gustaría ir a una escuela superior donde aprender más cosas, y luego a la universidad para seguir aprendiendo un oficio, el que más me guste, porque… Yo sé que nunca seré un doctor o un catedrático o un psicólogo o un policía o un bombero, nunca lo seré porque ante todo seré un Ser Humano, pero luego, claro, me encantaría estudiar y más tarde trabajar en lo que más me guste, que es aquello que pueda hacer bien o dar lo mejor de mí mismo. No creo que ser yo mismo sea un oficio. Ni creo que un oficio sea yo mismo.
También sé que mis Amigos de la lista saben que lo más seguro es que acaben siendo todo aquello que están nombrando. Porque “ser” es una etiqueta impuesta por la sociedad de este mundo, este mismo mundo que les condenará lo más seguro a que sean eso que dicen que llegarán a ser.
Por eso, sólo quiero SER un Ser Humano, que se dedique a lo mejor que sepa hacer, y sobre todo a evitar que lo que mis Amigos de antes han nombrado, jamás llegue a suceder.

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(*) Va en género femenino el maltrato de género, que también se puede dar en el género masculino. Dejo en género femenino lo de “prostituta”; ya que ambos términos se suelen usar más –y dar– en ese “género”.
Entiéndase el resto de la lectura a ambos géneros: masculino y femenino. Sería bueno, además que cuando leamos un determinado “género” entendamos que van englobados los dos. Es cuestión de Enseñar en eso que llaman “educación”, que el género o cualidad o diferencia de sexo no es sino una acepción, que en nada debe discriminar ni realizar distinciones entre ambos tipos de seres humanos. Has podido nacer mujer como has podido nacer hombre. En el fondo aunar o no hacer distinción psicológica consciente, inconsciente o subconscientemente va muy relacionado con la sociedad-tipo, la cultura-tipo, la estructura-tipo, los gobiernos-tipo. Se ha hecho una Gran Discriminación de ambos “géneros” de sexo debido a que los intereses predominantes, sobre todo del macho sobre la hembra, han sido hasta ahora los que han validado y han relegado siempre al más débil a cumplir con lo predispuesto por el más “fuerte”, no siempre mentalmente, claro; no siempre el más sabio, claro. Lamentablemente esta lacra está tan extendida que el uso que hago tan frecuentemente de la “@” en muchos escritos, debiese ser más extenso en los grandes “medios”, porque es entrar a trapo en que debemos, deberíamos, ser muy “conscientes” de que estamos hablando en los dos términos y que no hay distinción. Y es que si No Lo Vemos físicamente con los ojos –como hacen con la constancia con que nos atizan de todo lo negativo–, como que nuestro inconsciente colectivo sigue sumado a ese carromato de la discriminación, no sólo de sexo sino de piel, creencias, religiones, etnias y edades de los hombres**. (**)Léase Mujeres También.