Archivo diario: 21 de enero de 2013

Gracias a la Vida!!!

Gracias a la Vida!!!

¿Os acordáis de esta bella canción? La compuso Violeta Parra, con inmensa sencillez pero que denota también una profunda tristeza, porque de lo que hablaba Violeta era de dar Gracias a la Existencia que le había permitido vivir físicamente para percibir y expresarse, y más que percibir… sentir, sentir un océano de Sensaciones, desde el tacto a la visión, desde el llanto al abrazo.
Sí, realmente maravilloso, pero Violeta, quizás no supo trascender ese mismo sentido, ya que trascender y dar gracias significa sentir la comunión de la Alegría.

Quiero dar, “personalmente”, Gracias a la Vida, Gracias al Despertar, y gracias por este sentimiento de Alegría que cada día me inunda más, pese a lo que pese… y es que, pese a lo que pese, voy tirando, voy arrastrando mi pequeño “carro” de la Vida donde van subidos unos cuantos, inocentes, por cierto, a los que amo profundamente.

Ay si os contase…! hasta recomendaría que tuviéseis a vuestro lado a un pequeño “animal”, pero eso no es todo… porque el Amor se expande cada día más hacia los que amo, perdona, me corrige y corrige lo que ha estado equívoco con alguien, permitiendo el fuir de una sana relación de amistad, y no me estoy refiriendo a relación-sentimental. Tengo que admitir que esta faceta la dejé volar como una Cometa de Colores con todos sus matices, hace algunos años… Y, sin embargo, el Amor sigue siendo Amor pleno con todas sus connotaciones con todos aquellos a los que amo, y que cada día amo más y más a todos, que los errores se pierden y que las cosas que me chocaban dejan de hacerlo para entrar en comprensión, aunque a veces no sea en el mismo instante… después, como un gusanillo se re-transforma en Mariposa y abre sus Alas frágiles de colores arcoiris.
Es curioso cómo los “animales” perciben esos estados, donde y aunque no des saltos de alegría, te huelen, se te acercan hasta, casi, bailando, tirándote de las mangas, de los pantalones, te invitan: ¡Anda, vamos a jugar, a saltar, a compartir! Y los niños pequeños te miran y sonríen y abren sus ojillos y aunque no hablen te dicen: ¡Hola, qué tal, yo también te quiero!

Sí, Gracias a la Vida que nos está dando Tanto y Tanto… cuanto más compartimos más nos inundamos y más nos expandimos como olas invisibles en densidades perceptivas que no alcanzamos…

Gracias a la Vida, gracias a la Existencia, Gracias a Todos y a Todas porque compartirnos, aunque sea por unos instantes, ya es una inmensidad, compartirnos significa dar-nos y existen tantas formas para dar-nos. Dar gracias ya es dar-nos a Tod@s y a Todo.

Si comenzamos a dar Gracias por Todo, comenzaremos a ver y a sentir una Luz y un Calor existencial distinto, nos permitirá entender que de un cuarto oscuro, sólo es necesario abrir la Ventana para que la Luz entre.

Ho’oponopono