Archivo diario: 14 de enero de 2013

Prototipo de Santuario para animales. Sí, se necesita “pasta” para conseguir instalarlo

Esto, supongo, habrá sido visto en la tele, pero no importa, hay que dar a conocer que existen otras «instalaciones», que no son perreras ni «refugios», ni «protectoras», donde también se tienen a los animales enjaulados, debido a las furiosas normas legislativas, y donde para «proteger» tienes que encarcelar, más o menos como en un zoo.

Sí, se necesita dinero para instalar un Santuario, porque esto requiere de muchos miles de metros, o sea hectáreas, y además personal que lo atienda, lo apoye, y es que… hemos de devolver la dignidad y la libertad a nuestros hermanos los «animales».

De hecho, debería darnos vergüenza el haberlos vejado hasta convertirlos en eso: en domésticos y en carnaza para el estómago de millones de depredadores humanos.

Sí, hay que ser concientes de que nosotros, los prisioneros de la sociedad, no estamos ni somos más libres que aquellos esclavos «negros» que llevaron a las américas, como animales mismos. Ellos pudieron ir comprando su libertad.

Entonces: o nos sumamos todos y nos apoyamos y pasamos de la pasta, o precisamos de pasta para ir liberando en la medida en que podamos.

Ea!!!

Esto pasó el mes pasado en una mani: AnimalLibreChile

Carta de un viejo amigo a su «amo»

 

Mi último «anciano» falleció hace una semana, se llama (para mí todavía se llama) Snoopy, contaba con 16 años, quizás muchos para un perro.

Lo puse sobre el sofá para que no cogiese frío y cuando al cabo de un par de horas lo fui a recoger para darle la comida, Snoopy se había marchado,… sin síntomas de dolor, sin nada…

Ahora tengo a mi «ancianita» Niebla, de la misma edad más o menos,… sé que se va a ir de un momento a otro, pero resiste, no tiene hambre, pero hoy me ha cogido unos pedacitos de mi bocadillo, es lo que más le gusta: comer mi comida, sea lo que sea. Por las noches la arropo a mi lado… y así va sumado días, pero sé y ella sabe que no van a ser muchos más… Por las noches le transmito que todos vamos allí y que ese lugar no va a ser peor que este, todo lo contrario. Le envío mensajes con mi pensamiento mientras le cojo las manitas que a veces las tiene heladas, hasta que entra en calor.

Sé que no sobrepasará este mes, pero vamos las dos, una junto a la otra… El pasado año la «rescaté» de una muerte física parcial, se le  había parado el corazón y conseguí con masajes y mucho rato, que «volviese», lleva desde entonces unos meses más conmigo, pero pronto nos despediremos. Espero que mi Pacto con la Vida vuelva a funcionar: Snoopy se fue sin darse cuenta, ni siquiera me despedí de él.