Archivo diario: 6 de enero de 2013

Prototipo de los tanques de “guerra” o vehículo para matar: el primer motor

Hace justo 100 (CIEN) años que se puso en marcha un prototipo: era el tractor para hielo o nieve y fue estrenado en la conquista del Ártico.
Bueno, antes lo llamaban “conquista”, y parece que así fue ya que lo convirtieron una carrera entre dos: Admundsen y Robert Falcon Scott.

Así, Scott, en su última expedición, la cual, según su propio diario quiso dejar muy claro que no era una carrera para la “conquista”, sino que era una expedición científica y de exploración. Pero en aquellos “años”, justo hace cien (1912) más uno de ahora, el 13, Scott decidió llevar en su pequeña embarcación no sólo a perros para llevar los trineos, sino a un buen número de ponies fornidos, porque había constatado, según una primera expedición, que los perros acababan agotados y morían por no aguantar dichas condiciones de tiro. Además, decidió llevar los dos primeros vehículos-oruga para el arrastre de las mercancías.

Estos prototipos con motor fueron los que más adelante fueron desarrollados plenamente para las primeras y segundas “guerras” mundiales… en fin, toda una conquista del “hombre” y su elaborado complejo sistema de inventiva, ya que nada mejor o ninguna mejor excusa para la mejora de vehículos que la farsa de cualquier guerra.
Uno de los vehículos duró poco ya que se hundió justo al día siguiente donde había pasado, ya que el hielo se resquebrajó, sin embargo, hubo suerte y sólo el vehículo acabó bajo las aguas… las frías aguas del Polo Sur.
En esta expedición en su diario Scott ya relató la singular inteligencia de las Orcas, preparadas para cualquier acción, que actuaban coordinadamente, rompiendo hasta bloques de hielo de 3 metros de espesor para cercar a las presas: en ese caso era uno de abordo y un buen número de perros. Sin embargo, las orcas cuya inteligencia incógnita y de equipo cesaron en su ataque al comprobar que no era de su exquisito bocado aquello que pretendían cazar y se fueron a por su botín preferido. Igualmente Scott relata la inteligencia boba e intrépida de los pingüinos, que por aquellos años se acercaban curiosos a la expedición, donde eran exterminados para alimento y cocina de la tripulación. Estos “bobos” pájaros eran curiosos y atrevidos y también actuaban en unión contra sus “enemigos”, sin embargo, fracasaron al toparse con el “hombre” ya que a éste no le amedrentaba ningún pájaro bobo que le chillase y menos que viniese a meter el pico donde nadie le llamaba.
Requiem por nuestros amados pájaros bobos y eurekas por las orcas. Estas especies animales dejaron más que datado que todos los seres creados poseemos “inteligencia”, inteligencia comunitaria o inteligencia destinada cada cual para su propia misión.

Recordemos de vez en cuando a aquellos valientes que se embarcaban casi en chalupas de madera para ir a lo incógnito, simplemente para saber o algunos,… para volver llenos de “gloria” mundana. Scott no regresó de aquella expedición.

 

scott