¿Debemos invocar la paz?

Viviendo todavía bajo estos rancios y estrechos paradigmas, donde el yin y el yang no están en fluidez sino con picos frecuenciales de altos y bajos realmente terribles, como en esos gráficos donde se desprende que, realmente, estamos “viviendo” en un mundo, no enfermo, sino moribundo y que tiene que terminar de expirar, ya que en uno de esos picos el latir de estos actuales modelos “sociales” van a estallar para transportar a los humanos y al resto de inocentes-vivientes de nuestra Madre hacia la completa destrucción biológico-manifiesta.
Bajo esta perspectiva, no, no es justo invocar la paz, ya que la paz es el contrapuesto de la guerra, del sinvivir, de la angustia existencial y de la muerte misma.
Mientras estemos metidos bajo estos conceptos paradigmáticos donde es necesario invocar la “paz” para que deje de existir la violencia, estamos llamando al opuesto.
No, no hay que invocar la paz, ya que la paz es inherente a algo que la gran mayoría ha perdido: el Respeto, la no-injerencia, la empatía, el impulso Natural de ayudar al Otr@, la frecuencia-vibratoria de expandirnos hacia lo que nos rodea manifestándonos desde nuestro Interior.
¿Cómo lo hacemos pues? Podemos hacerlo, pero no invocando esa hipotética y patética palabra: la “paz”. Debemos unirnos mental y espiritualmente para realizar y llevar a cabo la armonía, y el deseo del cese de esa irracional corriente negativa que es la violencia y la injerencia en que el Otr@ no se manifieste ni sea libre, tal cual hemos sido creados, absolutamente, Tod@s.
Si seguimos en la frecuencia de este nivel actual paradigmático, invocando la “paz”; invocando que los culpables paguen su culpa; invocando que los asesinos paguen con su vida-física sus crímenes; invocando unas colaboraciones-participativo-sociales, para paliar lo que, entre tod@s hemos creado y contribuido: la descompensación y el desequilibrio (la opulencia opuesto a la muerte por enfmedad que puede ser paliada y al Hambre por falta de alimentos)… mientras sigamos anclados en estos escalones demostrativos, estamos anclados en lo inútil de los paradigmas bajo los que nos han estado adiestrando durante milenios.

No debemos invocar, debemos Unirnos en pensamiento y fuerza del Espíritu-Corazón, para detener la violencia y la irracionalidad que (han dado a entender) que es común e inherente a este “mundo”.
No, no debemos invocar, debemos Unirnos para transformar lo negativo, para perdonar con nuestra “compasión” a esa fea cara que es la violencia y el poder ejercido sutil o brutalmente de unos sobre otros.
Debemos unirnos mental y energéticamente para Equilibrar ese yin y ese yang, y en el proceso, que será un camino de paso-a-paso, iremos viendo cómo eso que ahora mata de forma real al resto de nuestros Herman@s (humanos y al resto de vivientes), va cambiando y va re-situándose hasta equilibrar la Balanza de la Armonía.

¡Basta pues a esos gobiernos y gobernantes marionetas que sólo saben crear armamentos para matar a sus hermanos!
¡Basta pues a esos seres irracionales a los que hemos puesto en el pedestal del poder y le hemos dado el poder ejecutar el poder de la muerte y el exterminio!
¡Basta a toda esa irracionalidad donde, criminalmente, todo está encarado para un consumo irracional y todo está manipulado y alterado para matar la semilla más pura del ser humano: el espíritu!

Y, sin embargo,… la causalidad que todos propugnamos al no frenar todo lo arriba indicado: hambre, guerra, temor, carencias, desequilibrio a todos los niveles, es lo que debemos revisar dentro y fuera de nosotros. No basta ya con decir que nosotros mismos debemos cambiar: Debemos actuar para frenar todo el mal. El mal se puede detener, al mal se le debe perdonar, al mal se le ha de olvidar como parte integrante de unas sombras que permiten la luz, simplemente porque esas sombras están en desequilibrio y hay que relegarlas al lugar que les corresponde, y eso se ha de hacer con energía, sin flaquear, hay que “ordenar” que, desde nuestra parte más espiritual y de Luz, esas “sombras” vuelvan a sus posiciones y respeten la Luz… porque todo esto, no es que lo diga, lo crea o sienta yo y muchos millones al igual que yo, sino porque esto está inscrito en el Plan Cósmico para la próxima Humanidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s