La maldad humana vs. la belleza humana (de la bestia)

La maldad humana:

Es un breve post comunicativo e ilustrativo ya que lo que voy a exponer es algo que pude vivir y ver ayer día 10 del 10 del 12.

Ayer, temprano (tarde para otros) sobre las ocho y media de la mañana, como muchas mañanas, bajaba por el camino asfaltado que me conduce hasta el pequeño  núcleo ciudadanil donde discurre la vida ciudadana cotidiana, es decir donde puedes comprar, básicamente, para sobrevivir si no tienes donde plantar una lechuga. En ese camino, en los márgenes hay olivos muy ancianos que este año han dado una cosecha hermosa de olivas, las cuales, sobre todo en estos del camino son grandes, numerosas, y ya están madurando. Hasta yo llevaba la idea de coger algunas en una bolsa ya que la apetencia y la visión-bendición de tales frutos te lleva a tal acto. Pues bien ayer había una señora mayor con un perrito aparcada en el camino (como vigilando) y un pariente suyo con una bolsa cogiendo tales apreciados frutos. Saludé al perrito (se me pasó por alto saludarla a ella porque daba por sentado que saludaba a ambos) y seguí mi camino. Me pareció un poco rara la actitud como vigilante de la señora, ya que hasta incluso yo consideraba que esos frutos eran de todos y no había por qué vigilar nada al respecto.

Mi sorpresa fue cuando horas más tarde volviendo de nuevo por el camino, vi al “propietario” de tales árboles. Bien: este señor estaba SULFATANDO esos olivos, concretamente los olivos del camino, debió ser que alguien le dio el chivatazo de tal hurto, y no se le ocurrió más que llenar de veneno las olivas para joder físicamente a quien volviese a tocarlas. Pasó por mi mente una terrible alarme y decirle que, por lo menos, pusiese un cartel conforme había veneno. Luego pensé que era inútil, ya que el hijo de su madre había echado el veneno con toda su mala intención. Luego pensé en las aves que comían tales frutos, pero no iban a ser ellas ya que los córvidos no suelen coger frutos precisamente en los caminos transitados, sino que ellas, sumamente inteligentes se van a los campos abiertos y hasta incluso tienen su propio escuadrón de vigilancia para lanzarse en oleadas sobre los árboles y la tierra. Clarísimo: el veneno estaba destinado a las personas que pudiesen coger las aceitunas.

Esto es lo terrible de esta condición humana,tan terrible como lamentable y creadoras de auténticas llagas de dolor en el corazón ya que demuestra lo terrible que hay todavía existente en la condición humana: el odio, la rabia, el egoísmo.

Vs. la Belleza Humana:

Por otro lado la Belleza Humana, ayer mismo había vuelto a hablar con Miguel, el supuesto “mendigo” a quien un día vi en el pueblo y al cual le dediqué un post sin conocerle. Sí, nos hemos llegado a conocer y hemos hablado muchos días, cada vez que nos encontramos en ese camino. Miguel que trabaja unos pocos meses al año cogiendo almendra y aceituna, me daba lo poco que llevaba en su bolsa para comer durante un par de días. Miguel me daba hasta el poco dinero que llevaba encima si es que lo hubiese necesitado.

Miguel es un ser pequeñito de estatura, muy delgado, pelo largo blanco que se recoge con una gorra y barba larga y blanca. Miguel a veces me pregunta siempre la misma pregunta varias veces y a mí no me molesta contestarle una y otra vez lo mismo. Al final me dijo –“Así qué… ¿no quieres nada de Miguel?” —No, Miguel, no quiero nada, no lo necesito. Fíjate Miguel que tú y yo que no tenemos nada nos lo ofrecemos todo, lo poco que tenemos.

Las dos caras de una actitud humana. Por la noche ha caído una tormenta terrible con muchos truenos, una lluvia casi agresiva. Espero que haya limpiado esos olivos del veneno con que ese “buen convecino” ha bendecido a sus posibles hurtadores.

No existe ni la maldad ni la bondad explícitas en sí mismas ya que ambas se pueden dar la mano en un momento determinado si las condiciones externas lo cultivan, pero hay actos deliberadamente llenos de odio y de maldad hacia el resto de los humanos: el veneno puesto en las calles para los demás humanos, los animales… y de ahí el gran salto hacia las experimentaciones directas de todo tipo y la facción más terrible de esta humanidad: la criminalidad sembrada y cultivada y expresada y la peor de todas que llevan masivamente los supuestos custodiadores de un “orden mundial”, la guerra, el hambre, la sed, las torturas, las ejecuciones, el tráfico de órganos, la venta de humanos, el uso de fetos para productos de “belleza”,…. innumerable, incontable.

Pero un solo Miguel abraza con sus Alas y barre toda esa basura de nuestra Humanidad.

Un abrazo a tod@s

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