Archivo diario: 16 de julio de 2012

Los seguidores del Apocalipsis

¿Por qué necesita, ahora, gran parte del género humano toda una dosis de “terror” y de “venganza”?

Hasta ahora lo que he podido observar de las personas seguidoras aférrimas de unos textos: la Biblia, es un aferramiento casi que roza los límites de la ilógica.

Simplemente para ellos lo que está escrito, pero, sobre todo, lo que se ha interpretado de la Biblia, es no sólo fe de vida para ellos, sino que lo que no entienden es por qué no lo es para los demás. Entonces con constancia absoluta siempre responden con pasajes bíblico-apocalípticos, para demostrar que eso es lo que ha habido y eso es lo que se cumplirá.

Bien, hay tantas vertientes como unidades de vida somos todos y cada uno de nosotros, pero lo que no me alcanza es que un ser se aferre de esa forma, como a un clavo ardiendo, y ello sea y forme una base no tan sólo de vida sino que lo eleva a trono celestial.

La Biblia es un libro de datos históricos y de datos que empezaron a suministrarnos, sobre todo, los superviviente del último diluvio planetario.

En muchos lugres de nuestro planeta se  habla de un “dios” que destruyó a la humanidad, por haberse vuelto ésta corrupta, pero sobre todo por no reconocer ni adorar a ese “dios”. Entonces, ¿estamos hablando de un “dios-creador” vengativo o experimentador con los animales de su granja, o sea los hijos semejantes a él?

Han habido tantas destrucciones planetarias de diferentes humanidades, etnias y zonas geográficas que es para ponernos a pensar, pero de forma seria. Pensar y poner en la balanza de nuestro análisis individual ¿qué significa todo esto?

Hubo cataclismos cósmicos, cataclismos planetarios y cataclismos parece que directamente inducidos: ¿pueden ser eso los castigos de los que  habla la Biblia? Recordemos que no sólo la Biblia habla de estas extinciones y cataclismos.

Si investigamos retrospectivamente, llega un momento en la historia de la “humanidad” en que los hilos se pierden para convertirse sólo en historias y rastros humanos… Perdimos el hilo del ovillo principal… y éste se remonta a millones de años atrás.

No podemos afirmar nada porque el pasado jamás se recobrará, solo a través de lo que  nuestros antepasados nos han ido dejando es como podemos ir hilando el ovillo. Y de este ovillo ya muchos hicieron pasto: el más reciente en Iráq ¿quién estuvo interesado en destruir todas las tablillas del museo? Pues como ésto cientos y miles de casos más: por ejemplo la Biblioteca de Alejandría. Los libros escritos de la Cueva de los Tayos. Sí, realmente han habido personas muy interesadas en destruir todo lo que nos hubiese podido ayudar a hilar nuestro pasado más reciente.

Tengamos también en cuenta que mucha de nuestra “historia” continúa ahí, bajo nuestros pies, bajo la Tierra, bajo capas y capas. Y del resto nuestra Madre Naturaleza se encargó de borrar los rastros.

Volviendo a las páginas bíblicas y al Apocalipsis, Apocalipsis que por otro lado ha estado latente en muchisimas culturas, porque, a decir verdad, y con humildad, es normal que tal como actual nos estamos conduciendo, no hace falta ni profecías ni biblias ni apocalipsis, sino que simplemente lo estamos fraguando nosotros. No hace falta ser un iluminado para saber que esto no puede seguir así en estos términos, y que es muy probable que esto tenga un desenlace “fatal”. Pero yo no lo siento así.

Lo que siento es que cada ser que esté preparado, abierto y enlazado a su Cosmos y a su Espíritu, estos seres va a ser difícil, no sólo que no perezcan, sino que están preparados para todo lo que nos pueda acontecer, hasta para su propia muerte. Y de esto se trata de saber que todo es posible, porque para que pueda ser posible la entrada de la nueva humanidad, precisamente somos nosotros quienes tenemos que construirla y crearla: a través de nuestras acciones y vibraciones. Todo lo demás es adicional.

Y sí, se trata de que aquellos que ya están preparados y abriéndose al Conocimiento, no sólo lo puedan ir expandiendo sino transmitiendo sus Vibraciones particulares ya que todo está en perfecta comunión y entremezclándose. Cuantos más seamos mejor: si al agua envenenada le vas añadiendo agua limpia, el veneno va perdiendo su efecto. Así es como tenemos que  hacerlo ahora: gota a gota, porque no se trata sólo de nuestra propia evolución personal y crecimiento sino de la transmisión de ello a los demás. Sólo manifestándonos como unidades en el Conjunto es como podremos determinar nuestros pasos en eso llamado “tiempo”.

No sirve para mí, pues, en modo alguno el contemplar ese escrito para muchos como la piedra filosofal de su propia vida, ni otros escritos también “sagrados” (a los que yo llamaría simplemente “religionarios”).

La Humanidad próxima se caracterizará (si se puede llamar así) porque no habrá más congregaciones, ni sociedades secretas, ni sociedades abiertas, ni religiones porque TODO ES UNO. Y en ese Uno está todo el Conocimiento y la Sabiduría que acepta con humildad que todo se ha venido repitiendo de forma constante y que para que pongamos rumbo, buen rumbo, en todo nuestra comunidad Humana habremos de hacer un cambio tan profundo como hasta ahora no lo hemos contemplado.

El miedo, los miedos hasta ahora impuestos de manera social y sucesoria han sido las cadenas, los lastres y los velos con que la humanidad se ha cubierto y a los que ella, en muchos casos voluntariamente, se ha atado y encadenado.

¿Somos pues unos seres todavía infantiles? Pues sí, somos infantiles, totalmente a nivel cósmico-planetario, necesitan muchos que les dirijan, que les pongan pautas de comportamiento (bueno y malo) porque tienen tanta confusión en su interior que les da miedo pensar que cualquier otra forma de vida es posible.

Y lo es